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El Once Digital 04-04-2025 El avance de la inteligencia artificial ha revolucionado la creación de contenido digital, permitiendo generar imágenes con gran detalle y estilo, como las inspiradas en Studio Ghibli. Sin embargo, detrás de esta innovación, se esconde un alto costo ambiental que muchos desconocen.
Un estudio publicado en Nature en 2023 reveló que los centros de datos de compañías como OpenAI, Google y Microsoft consumen miles de millones de litros de agua al año solo para refrigeración. En términos individuales, convertir una imagen en una ilustración estilo Ghibli puede requerir aproximadamente 3,45 litros de agua, equivalente a 17 vasos de agua potable, un gasto significativo, especialmente en zonas con crisis hídrica.
Se estima que a nivel mundial se han usado más de 200 millones de litros de agua para generar estas imágenes que están siendo furor en las redes sociales como Instagram, Tik Tok y X.
El consumo de agua en la generación de imágenes
Los centros de datos que albergan modelos de IA utilizan grandes cantidades de energía, lo que genera calor. Para evitar el sobrecalentamiento, estas instalaciones emplean sistemas de refrigeración basados en agua. Cada vez que un usuario solicita una imagen generada por IA, se activan estos mecanismos, contribuyendo al consumo de este recurso vital.
Un informe publicado en la revista Nature en 2023 reveló que los centros de datos de empresas como OpenAI, Google y Microsoft consumen miles de millones de litros de agua al año solo para refrigeración. En promedio, la conversión de una imagen en una ilustración estilo Ghibli puede requerir alrededor de 3,45 litros de agua, lo que equivale a 17 vasos de agua potable.
Imágenes de IA inspiradas en Studio Ghibli: derechos de autor y las críticas de Miyazaki
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Auge e impacto ambiental
El uso de herramientas como DALL.E y Stable Diffusion ha impulsado la generación masiva de imágenes con IA, siendo el estilo de Studio Ghibli uno de los más populares por su trazo artesanal y colores vibrantes. No obstante, esta demanda también ha incrementado el consumo de energía y agua de los centros de datos.
Según el MIT Technology Review, el consumo de agua en estas instalaciones ha aumentado un 30 por ciento en los últimos cinco años debido a la popularidad de los modelos de IA. La falta de regulaciones específicas sobre el uso de agua en la industria tecnológica plantea desafíos ambientales que requieren atención urgente.
Alternativas
A pesar del elevado consumo de agua, algunas empresas tecnológicas han comenzado a implementar estrategias para mitigar el impacto ambiental. Entre ellas, destacan el uso de sistemas de enfriamiento más eficientes, como la refrigeración con aire y el aprovechamiento de aguas residuales tratadas en lugar de agua potable.
En 2024, la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. propuso regulaciones para limitar el consumo de agua en centros de datos. Empresas como Google y Microsoft también han anunciado compromisos para reducir su huella hídrica en un 30 por ciento para 2030.
Uso responsable de la IA: qué pueden hacer los usuarios
Los usuarios también pueden contribuir a reducir el impacto ambiental de la IA adoptando un uso más consciente de estas herramientas. Evitar la generación masiva de imágenes sin un propósito específico y optar por plataformas que implementen prácticas sostenibles son medidas clave para minimizar el consumo de recursos.
Un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) destaca la importancia de que el sector tecnológico colabore con los gobiernos para desarrollar regulaciones que equilibren la innovación con la protección ambiental. El diálogo entre empresas, científicos y políticos será esencial para garantizar que la IA continúe evolucionando sin comprometer los recursos naturales.
El futuro de la IA y la sostenibilidad
A medida que la inteligencia artificial avanza, también crecen los desafíos ambientales que plantea. La industria tecnológica enfrenta el reto de optimizar sus procesos para reducir su impacto en el planeta. Actualmente, investigadores trabajan en el desarrollo de modelos de IA más eficientes que requieran menos recursos y utilicen energías renovables.
La regulación y la innovación jugarán un papel fundamental en la sostenibilidad de la IA. Iniciativas como AI for Good de la ONU buscan promover el desarrollo responsable de estas tecnologías, asegurando que su crecimiento no comprometa el equilibrio ecológico. |
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